Estrellitas
Porque los derechos de los SIN DERECHOS son mi obsesión y lo que motiva a diario mi incomprendida labor.
No lo había notado antes, pero desde que el colega Marín se fue precioso por la causa de “Los Cavieres”, todos los defensores privados, incluyéndome, adquirimos una enfermedad similar a la lepra que impide cualquier tipo de acercamiento a nuestras personas y que nos convierte en algo detestable y horripilante. Debo reconocer que lo mencionado, ha dejado mi ego por el piso, porque cuando yo creía que mi vida y mi trabajo eran sencillamente maravillosos, caigo en cuenta que a Jueces y Fiscales se les prohíbe hablar con esta sub raza de abogados a la que pertenezco y que lo único claro es que estamos a un paso de convertirnos en un peligro para la seguridad de la sociedad, una verdadera lacra.
Lo expuesto me ha hecho reflexionar sobre mi futuro y dentro del saco de tonteras que he pensado tengo varias alternativas, entre las cuales podría mencionar por ejemplo la posibilidad de trabajar sin pausa para juntar muchas lucas y virarme a un país lejano (pero cálido) para dedicarme a otras labores más loables como la venta de collares artesanales o la extracción de algún tipo de molusco; Otra alternativa nada de mala, sería publicar un aviso en el diario para tramitar divorcios, algo así como la “Divorcióloga Tello” y de esa forma limpiar mi nefasta imagen y exorcizar mi alma de los pecados defensorísticos que hasta la fecha vengo cometiendo. Ahora bien, la otra opción que me tinca harto es caer en los tentáculos del bisturí y realizarme una mega enchulada con el Doctor Brito, eliminando de raíz las arrugas que colapsan mi rostro, implantarme 500 cc de silicona en cada pechuga y practicarme una lipoescultura de cintura, piernas y guata, entre otros para convertirme en una mujer nueva y con un poco de suerte encontrar un anciano marido con muchas plata, que me crea una inútil rica y me herede su inmensa fortuna que me permitirá alejarme definitivamente del mundo de las leyes, que para estos días me ha puro perjudicado porque yo era una princesa a la que su mamá ni la cama la obligaba a hacer, que pintaba para buena persona y miren en lo que terminé convertida.
Lo extraño de todo esto es que cuando yo estudié derecho y decidí a muy temprana edad dedicarme en cuerpo y alma a defender a los chicos “B”, creía que todas aquellas personas imputadas de cometer algún tipo de delito tenían derecho a una defensa y a un justo y debido proceso, sin embargo la cosa no era así, aquí todos los imputados son culpables desde que los detienen y los muestran en la televisión. Los jueces ya tienen un pre juicio de lo ocurrido y como la opinión pública ya emitió su veredicto de culpabilidad, está clarito que no hay que perder el tiempo con litigios inútiles y como país avanzado y preocupado de respetar los derechos de cada ciudadano, habrá que construir una horca en la plaza de armas o bien una hoguera, invitando desde ya a los escenógrafos de las teleseries nocturnas del canal 7 para que realicen un buen trabajo que permita televisar cada ejecución y así lograr que vía licitación algún canal transmita en directo los pormenores de cada caso. Que chori!!
Así el panorama y teniendo presente que “defender”, me convierte en una chica muy mala, casi delincuente y que en consecuencia debo ser marginada de inmediato de la sociedad, me he preguntado de que mierda sirvieron tantos años de estudios, tantas noches sin dormir, tantas solemnes cabronas, tantos fines de semana encerrada en mi casa mientras mi pololo me cagaba con medio Chile??.......todo mal, muy mal, porque en honor a la verdad debo sentirme total y absolutamente avergonzada de mi título y cual Señor de la Querencia auto latigarme por pecadora.
Lo divertido de esto es que no sé en que parte de mi historia me amaldité tanto, he pensado y pensado y quizás la culpa de todo esto la tuvo mi abuela que siempre me sobreprotegió en demasía, mi madre que inocentemente me obligó a estudiar esta carrera indecente, desconociendo el monstruo que crearía, el colegio de triunfadores en que terminé mi enseñanza media como consecuencia de todas las expulsiones que fui objeto, el hecho de haber estudiado en una Universidad privada por mis lamentables 640 puntos en la P.A.A, mis amigos marihuaneros o bien la falla venía de fábrica y aunque se hubiesen agotado todos los esfuerzos para hacer de mi una mujer íntegra, de igual forma habría terminado en el mismo lugar, un esperpento que conjuntamente con todos los defensores privados que inundan el ámbito judicial deben ser exiliados a la selva colombiana para facilitar un secuestro por parte de las Farc para toda la vida y sin posibilidad de rescate.
Así no más es la cosa, bien tarde vine a cachar que el chupa cabra era un puñado de virtudes en comparación con el gremio que integro y por lo mismo alabado sea el señor que nos ha dado la posibilidad a través de la experiencia del Sr. Marín de darnos cuenta que nunca es tarde para enmendar el camino y que si logramos arrepentirnos de corazón y procedemos a golpear nuestro pecho todos los días que nos resten en esta vida, (por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa!!!), quizás , solo quizás lograremos el perdón del todo poderoso, que para estos días nos tiene condicionales y con pase directo al mismísmo infierno. Amén
Se me pasó............la rabía se quedó en ayer y hoy me desperté con un sol gigante en mi corazón que aunque un camión me hubiese pasado por encima, ni cuenta me habría dado. Yo sé que es medio extraño pasar de la alegría a la tristeza en un par de días, pero la verdad siempre he sido súper bipolar con mis sentimientos de rabia y prefiero eso a ser una tontona amargada y rencorosa.
Lo sé, fui la más peladora de todo el circuito. Reconozco que incluso, hace un tiempo atrás escribí en este mismo lugar, que no sabía si el abogado Pokemón me caía mal por sus vínculos con la farándula o porque tenía un BMW del año. El asunto concreto es que hoy, el único sentimiento que me provoca este pobre hombre, es una lástima infinita porque lo que viene para él es muy duro y tengo la certeza de que el Ministerio Público no tendrá ni siquiera una gota de compasión por él, aún cuando a mi no me queda para nada claro que forme parte de una asociación ilícita, como mucho me parece que fue un pobre weón que se dejó utilizar y que probablemente pensó que era chori tener tantos autos a su nombre, o quizá todos estamos equivocadísimos y realmente los compró con su trabajo........., quien sabe, no hay que perder de vista el principio de inocencia, pilar fundamental de nuestro sistema procesal penal.
Ahora bien, lo relevante de todo esto para quienes nos desempeñamos como defensores privados, son básicamente dos cosas: En primer término, tener muy claro que nuestra gestión se limita única y exclusivamente a prestar asesoría jurídica, descartándose de plano cualquier clase de acercamientos o amistad y en segundo lugar, el enorme cuidado que debemos mantener al hablar por teléfono y al declarar nuestros impuestos. La práctica, nos ha demostrado que todo puede ser mal interpretado, por lo tanto, aunque resulte vejatorio hay que preocuparse de que todas nuestras conversaciones sean bien claras, nada de “Le voy a dejar "eso" a su oficina..” o “Me tiene "eso"??”, NO!!!!!, por ningún motivo, hay que instruir hasta el cansancio a los clientes que “eso”, la mayoría de las veces se llaman “honorarios” y que las cosas se deben decir por su nombre para evitar problemas. Así también, habrá que evitar peleas familiares, conversaciones con amantes o mensajes de texto hot, todo eso, aunque no nos guste puede perfectamente estar siendo escuchado y créanme que lo que menos me interesa en esta vida es que un fiscal copuchento, sepa de mis cosas y luego eche a correr la voz de que soy una histérica o que estoy endeudada hasta el cogote.
En mi caso, duermo tranquila porque jamás me mezclo con mis clientes, más allá de sus respectivas defensas, pero reconozco que me incomoda muchísimo la fragilidad de mi intimidad, de hecho, cada vez que reto al Maxy o peleo con mi Mamá por celular, pienso que es injusto que alguien esté escuchando mis conversaciones porque mal que mal eso forma parte de mi privacidad que claramente no tengo ninguna gana de compartir con nadie. En este mismo sentido, cabe recordar que las conversaciones telefónicas que la prensa ha filtrado relacionadas con el abogado defensor de “Los Cavieres”, dicen relación con su vida privada, me refiero a que si invitó o no a la Luly a Europa o si quería filmarse con ella haciendo cosas que todas las parejas hacen, no tiene nada que ver con el tráfico, por lo tanto también hay un límite que desde mi humilde punto de vista ha sido vulnerado por el ente persecutor. Claramente mi vida es harto más fome que la de Marin; No me relaciono ni con Pato Laguna y hasta la fecha nadie me ha invitado a viajar por el mundo, pero sinceramente no tengo ganas de que personas que no conozco, se enteren de cuando tengo hora al dentista, de las ridiculeces que hablo con mis amigos, de mis quiebres sentimentales o de las operaciones estéticas que algún día planearé realizarme.
Tengo claro que estas son las reglas del juego, nosotros defendemos, ellos inculpan, que por lo mismo nuestras conversaciones con clientes claves podrían ser relevantes para alguna investigación, pero yo me pregunto, porqué nosotros resultamos heridos en esta guerra si se supone que existe igualdad de armas entre partes??, porqué nuestra vida íntima vale menos que un paquete de cabritas??, porqué romper la intimidad de una relación cliente-defensor si nuestra legislación reconoce la existencia del secreto profesional? No sé, estoy algo desilusionada, tengo la sensación de que es injusto esto de estar siempre en la mira, quizá es una paranoia mía y estoy rallando la papa como siempre, pero chucha es mi volada y me siento vejada. | adopt your own virtual pet! |